PÁGINAS DE MI VIDA
(A Life of Her Own)
(Su propia vida-
título en España)
1950. Dir. George
Cukor.
DVD, Pal, 104 min.
Lily James (Lana Turner) llega desde
un pequeño pueblo en Kansas a Nueva York buscando realizar su sueño de llegar a
ser gran modelo. En la oficina de Tom Caraway (Tom Ewell) llama la atención del
agente quien la contrata. Ahí conoce a Mary Ashlon (Ann Dvorak), modelo que ya
ha envejecido y no es requerida como antes. Mary, alcohólica, soñando con el
pasado, le da algunos consejos, pero termina suicidándose. Poco a poco, Lily va
subiendo de categoría hasta convertirse en modelo de primera clase, al aparecer
en portadas de revistas famosas, entre otros trabajos. Gracias al abogado Jim
(Louis Calhern), se relaciona con el magnate minero Steve (Ray Milland) y se
vuelve su amante, a pesar de que el hombre está casado. Cuando Steve le comenta
que no puede dejar a su mujer, paralítica desde un accidente que él mismo provocó,
Lily cae en la desesperación y comienza a tomar el rumbo de Mary.
La cinta, una de las menos apreciadas del maestro Cukor, quiere
responder a la pregunta de qué hay más allá, luego de alcanzar lo que te has
propuesto en la vida. Desde que llega a Nueva York, Lily
se torna esponja de lo que ve y escucha: Caraway le hace observaciones precisas
a una mujer que desea ser modelo y ofrece instrucciones para mejorar antes de
buscar una posición. Lily está atenta y sabe asimilarlo. Al cuestionamiento de Caraway
sobre su elegante manera de vestir, Lily le confiesa que aún en Kansas, las
muchachas leen revistas y van al cine, aparte de haber ahorrado por seis meses
para llegar a la ciudad: así de fuerte es su voluntad y determinación para cumplir
con sus metas. Su carrera va en ascenso: la edición rápida de momentos en que
posa para fotografías o se van sucediendo portadas de revistas, dan idea del
paso del tiempo y del cambio que ha ocurrido en la mujer.
Por otro lado, la relación fortuita que
se da entre ella y Mary Ashlon, quien llega a la oficina de Caraway a pedirle
una oportunidad, mientras Lily está presente, será lección de vida. La acompaña
a una reunión donde acuden Mary y su amante Lee (Barry Sullivan), además del abogado
Jim. Ocurren escenas de celos, pleitos sentimentales, debido a la embriaguez de
Mary. Lily la acompaña a su departamento, donde la exmodelo le pide disculpas y
va contándole sobre lo que permanece de sus sueños. Antes de dejarla, Mary le
regala un zapato de porcelana, como amuleto de buena suerte. Al día siguiente,
Lily se entera del suicidio de la mujer.
A partir de ahí, el trabajo la lleva al
éxito y, gracias a Jim, se relaciona con Steve, procedente de Montana, al cual
acompañará en paseos inocentes, hasta que el hombre deba de retornar a su casa.
Como regalo de agradecimiento, por medio de Jim, le envía un lujoso brazalete
que Lily rechaza, pensando que está comprando su afecto. Al volver a reunirse,
semanas más tarde, Steve se disculpa, pero le confiesa su amor, dando pie a una
relación intensa. Ayuda a Lily para comprar un departamento, le apoya para
amueblarla, hasta que queda claro que no podrá dejar a su mujer. Lily empieza a
beber, a desesperarse, a querer hablar con la esposa de Steve para reclamárselo,
pero a la hora de la verdad se da cuenta de que será imposible: hay cadenas que
no pueden romperse. Lily ha entrado en una fase que le hace recordar a Mary. Va
a visitar el barrio donde está el edificio del cual se había lanzado la mujer
para suicidarse. Ahí decide no seguir ese camino y rompe el zapato de
porcelana. Lily estaba repitiendo el mismo esquema de la derrotada Mary y debe replantearse
su vida y sus objetivos originales.
Lo que inicia como una historia de superación
y triunfo, se torna melodrama donde el factor externo (la pasión hacia un
hombre casado) propicia que se vaya formando un camino de descenso hacia el
fracaso. Una vez que el personaje ha alcanzado el éxito, se siente solitaria y
la aparición de un ser que la complementa, le hace soñar con otra etapa de
vida: posible esposa y madre. Sin embargo, está la variable imponderable:
hombre casado, con remordimientos, pero esposa amorosa, sin reproches. Puede
aceptarse que la cinta da respuesta a esa pregunta inicial, pero queda sin
respuesta total al término: Lily se da cuenta de su camino equivocado, pero no
se da ninguna pista sobre cuál será su nueva realidad.
El maestro Cukor la consideró una de
sus peores películas porque tuvo dificultades desde el inicio. La cinta la
realizó porque debía terminar su contrato pendiente con la Metro Goldwyn Mayer
y no tuvo nada que ver con la selección del guion, ni de la estrella. Lana
Turner retornaba a filmar luego de haber estado en suspensión por dos años y,
como era usual, exigía todo el glamour usual de vestuarios y joyas.
Inicialmente, había sido seleccionado Wendell Corey, pero un pleito entre este
actor y Lana, hizo que se le despidiera. En su lugar entró Ray Milland, más
adecuado para papeles de acción o intriga que para el romance, y se nota que no
hay una química especial con su rubia compañera. No obstante, Cukor usualmente
despotricaba contra cintas cuyo resultado no le complacía, pero luego las
mencionaba con cierta nostalgia.
Poster de la cinta en México







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